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De montajes, pilladas y gracias
Ni Wyoming martillo de feroces capitalistas ni la emisora Intereconomía denunciante de explotadores y abusos. Nada más que pura lucha por unos miserables puntos de audiencia. Los unos y los otros se han lanzado como hienas hambrientas tras el objetivo de tener a la audiencia encadilada al tiempo que enfrentada durante unas horas. Canallas e impostores pues los unos y los otros.
Aún hay clases
Imaginemos que el ciudadano X. se confía en sus cálculos y embarca en aventuras financieras varias y llegado un momento se da cuenta o le hacen darse cuenta de que no puede atender a sus obligaciones. No hace falta detallar las consecuencias del asunto para este caballero.
Ahora pongámonos en que la entidad financiera Y. se confía en sus cálculos y se embarca y fomenta que otros se embarquen en aventuras financieras varias y en un momento dado se percata de que no puede cumplir con sus obligaciones. Digamos que las consecuencias son un tanto mas laxas en este caso.
Pues aquí tienen un ejemplo evidente de las diferencias de trato, pues parece que los unos pueden más y mejor y los otros, al fin y al cabo pobres ignorantes acerca de la magia del mercado, deben apechugar con lo que les venga.
De todos modos a lo mejor hago la prueba el mes que viene y amablemente indico al banco que no voy a poder atender los pagos que me reclame porque me he visto desbordado por las solicitudes de reembolso de mis acreedores, que as&iacut
... (... continúa)Distancia moral
Sin duda es fenómeno digno de estudio que tras décadas de terrorismo y presión social las víctimas de todo ello en el País Vasco y fuera de él apenas hayan reaccionado tomándose la justicia por su mano. La salvajada de Ynestrillas, hace ya años, y el iracundo ciudadano que la emprendió hace días con un mazo contra una "herriko taberna" son gotas de agua, mera anécdota, en un mar de salvajismo, tropelías, descaro, inmoralidad y esa desconsideración hacia toda civilización y humanidad en la que se regodean a gusto sus victimarios.
No cabe duda de que el entorno abertzale explotará sin asomo de rubor este asunto, que puesto en en ciertos términos va poco más allá de la rabieta, el pronto irreflexivo y el cabreo y que yendo un poco más allá coloca, por desgracia, a este iracundo Emilio Gutiérrez en más de un punto de mira nada metaforico.
Sin embargo lo que al fin y a la postre demuestra este asunto es que existe un abismo de distancia moral entre ETA y todo su sistema clientelar y quienes son ajenos y contrarios a todo ello.

