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Ucronías

Incertidumbre tras la certidumbre

Hay quienes pueden ser útiles a los demás aparte de para sí mismos. Incluso existen aquéllos que viven desviviéndose en favor de otros. Por último estamos quienes ni servimos para otros ni para nosotros mismos.

La cuestión radica pues en qué hacer o qué no cuando se sabe algo así sin lugar a dudas.

Panero

 

 "En el obscuro jardín del manicomio
los locos maldicen a los hombres.
Las ratas afloran a la Cloaca Superior
buscando el beso de los Dementes...

 (...)" 

 Este jodido mundo y sus círculos concéntricos, sus escalones y cascadas del desprecio, el dominio y la humillación. 

Trampas de la memoria

 No me sorprendería que dentro de algún tiempo acabe siendo capaz de revisitar esta etapa de mi vida dotándola de un barniz amable, casi nostálgico. Tal capacidad para el engaño retrospectivo tal vez sea un asidero para poder soportar un poco mejor el día a día, pues de un modo inconsciente se sabe que incluso las etapas más penosas serán recordadas con un regusto que ni siquiera sea amargo.

 De este tiempo, en el que me voy moviendo entre la apatía y el vacío, con predominio hacia la negrura y el abandono, probablemente acabe extrayendo la esencia de algunos escasos minutos de gloria que de cuando en cuando se dejan caer por casualidad. A veces el recuerdo de un rayo de sol que entró por una rendija estrecha y me mostró el revoloteo caótico del polvo en una habitación silenciosa ha logrado imponerse sobre cualquier otra sensación y ha seguido estremeciéndome como en aquel instante.

Tránsito

"Fuiste importante para mi, en otro tiempo. Ahora ya ni siquiera eres".

Resulta más sencillo decirlo que pensarlo, aunque en esta ocasión creo que apenas lo pensé al decirlo.

El camino desde el afecto al desafecto o a la indiferencia en ocasiones se recorre sin que uno pueda advertirlo. Simplemente llega un momento en el que se pronuncia la frase de cierre, acaba todo. Es desalmado, es simple, es efectivo, es liberador.

¡Y subiendo!

Mis queridos hipotecandos o aspirantes a serlo.

Si ya os sumió en el mayor pavor "Euribor" gracias a su versión 4.0, pronto podréis sumergiros en la más aterradora de las pesadillas cuando descubráis la versión 5.0, actualmente en preparación.

A vuestra disposición a lo largo de 2007, por gentileza del Banco Central Europeo.

¡Bienvenidos!

 


 

2007

Y ahora... ¿qué?

Breve y ficticio diálogo

- ¿Quiere usted la paz?

- Sería deseable.

- ¿Aspira a que las naciones colaboren entre sí?

- Debería ser un objetivo a alcanzar.

- ¿Estima que el hombre debe buscar y alcanzar la justicia?

- Creo que es una pretensión legítima.

- ¿Han de ser suprimidas las desigualdades?

- Al menos sí las más graves y arbitrarias, desde luego.
...

- ¡Entonces, tiene usted que estar de acuerdo conmigo!

- No necesariamente, Sr. Zapatero.

Fin

El gran error y la debilidad radical del llamado mundo occidental consisten en que su preocupación principal es apartar la mierda, del género que sea, de su sensible vista y delicado olfato.

Ello, sin duda, será la principal causa de una caída brutal, sin posibilidad de recuperación y distante pocas décadas.

¡Enhorabuena!

 

 

 


 

Nadie sino yo

He perdido tiempo buscando causas, culpables, circunstancias ajenas...

Sólo hace poco me he dado cuenta de haber sido el único responsable de acumular tristeza tras tristeza de modo innecesario. Días grises, noches frías, silencios ominosos, montones de nada.

 


 

El cambio climático AVANCE DEL INFORME OFICIAL DE NACIONES UNIDAS

 El País, 26 de diciembre de 2006:

"2.500 científícos prevén nuevas olas de calor, deshielos y subidas del nivel del mar

El informe asegura que parte del calentamiento ya no puede ser evitado y que los cambios durarán siglos. "
 
Con franqueza, mi propuesta es no hacer nada en absoluto. 

Ausencias

Tengo dudas acerca de que quienes se han ido dispongan de paraíso o infierno. Probablemente su único refugio sea el purgatorio de nuestro recuerdo, cada vez más lejano, distorsionado y falsificador.

Uniformidad

Poco importa ya que un modelo indiscutido hasta la fecha hay impuesto su perversidad. Nuestras ciudades han quedado modeladas, tal vez para siempre, por el modelo del "mall" norteamericano. ¿Alguien dudará a estas alturas acerca de que se puede hablar de células de consumo en torno a las que se modela nuestra vida? Los urbanistas han hecho dejación de sus convicciones y se pliegan a las aspiraciones de los especuladores, que diseñan grandes operaciones con terrenos baldíos, baldíos muchas veces no por casualidad, existen gentes duchas en lograr que devengan baldíos. Por otro lado, los políticos se ocupan de su parte y de sus decisiones emanan infraestructuras que ya no están al servicio de la eficacia sino del peregrinaje hacia esos centros de consumo.

La irracionalidad de un modelo de desplazamiento hacia ellos es innegable y el propio concepto de los edificios y su entorno constituye un altar al derroche energético más escandaloso. Hablar de pérdida de carácter de la arquitectura o de negación del propio concepto de la ciudad y del urbanismo pueden incluso parecer cuestiones secundarias ante esa evidencia. Y lo peor de todo es que, si reviso los movimientos de mi cuenta bancaria, aprecio cómo poco a poco también me dejo vencer por esta locura.

 


El mercado

- Y usted, caballero, ¿qué nos decía que vende? 

- ¿Yo?... emmm, humo... de colores. 


Conciencia incómoda

El soldado de permiso relata cómo en un momento de calma durante la batalla caminó por las trincheras tomadas al enemigo días atrás. Fue entonces cuando, entre el barro, su bota pisó un obstáculo que cedió bajo ella con un leve crujido. Se detuvo a mirar para percatarse de que "aquello" era una cabeza humana, medio deshecha ya antes por el impacto de la metralla.

Sólo a partir de ahí es cuando la putrefacción, las moscas, el olor a cordita pegado a su nariz desde días atrás y la visión de la muerte en cualquier rincón se le hacen insoportables. Es desde ese momento cuando decae la embriaguez provocada por la adrenalina que lo ha mantenido ajeno a cuanto no fuese matar y sobrevivir y entonces le sobrecoge la individualidad bruscamente aniquilada que representa esa cabeza.

Esos ojos

 Pocas veces me siento más cómodo y satisfecho que cuando mi perro me sostiene la mirada.

Matiz

 Liberarse en ocasiones no es más que empezar a conjugar los verbos del recuerdo en pretérito perfecto simple.

Cuando despiertas sin quererlo

No existe equipaje más pesado que el de las noches de insomnio, los despertares inoportunos en mitad de esa nada hostil que es el descanso de otros mientras uno mismo se debate, intentando alcanzar de nuevo el territorio protector del sueño.

Pensar que alguna ocasión pudiera perder la capacidad de alcanzar ese refugio cada noche es tal vez lo que más temo. Puede que jamás me haya sentido más frágil y solo que dando vueltas y más vueltas en mi cama, asomándome por la ventana para sentir el frío nocturno y con la visión lejana acaso de la luz encendida de otro insomne, algunas otras veces vagando por las calles con el coche hasta amanecer.

Si acaso me preguntas

 Si algún día llegaras a preguntarme por qué.


 

 Responderé que no quiero que nadie vuelva a compartir mi tristeza. 

Sra. Ministra, ¿realmente conoce usted la Ley?

Extracto de la entrevista, publicada hoy en "El País", 27 de noviembre, a la Sra. Trujillo, Ministra de Vivienda:

"P. En Marbella hay centenares de viviendas ilegales que son de ciudadanos que han pagado sus impuestos y ahora se ven amenazados con el derribo de sus casas. ¿La ley evitará estos casos?

R. Con la nueva ley no se podrá escriturar una declaración de obra nueva mientras no tenga la licencia de obra. Es decir, para empezar a construir habrá que tener la licencia de obra, circunstancia que no pasaba en muchos sitios de este país. Y para escriturar también será necesaria la licencia de obra."

Tal previsión no sólo ha venido existiendo en la mayoría, por no decir en todas, las normativas del suelo autonómicas; además desde hace cerca de diez años, poco antes de la aprobación de la Ley del Suelo del PP (tan denostada, tan denostable), ha venido estando en vigor el Real Decreto 1093/97, que entre otras muchas cuestiones señala:

"Artículo 46.- Requisitos para la inscripción del título.

Para inscribir los títulos comprendidos en el artículo anterior (obras nuevas) será necesario, el cumplimiento de los siguientes requisitos:

1.- Que se acredite la obtención de la licencia que corresponda, salvo que legalmente no fuere exigible.

2.- Si el edificio estuviere en construcción que se acredite por el Técnico a que se refiere el artículo 51 que la descripción de la obra nueva, en cuanto a los extremos comprendidos en el artículo anterior, se ajusta al proyecto para el que, en su caso, se obtuvo la licencia.

3.- Si el edificio se declarara concluido el certificado deberá acreditar, además de lo previsto en los números anteriores, que la obra ha finalizado y que se ajusta, en cuanto a dichos extremos, al proyecto correspondiente."

O bien:

"Artículo 48.- Incorporación o testimonio notarial de documentos complementarios.

Para la inscripción registral de los títulos por los que se declare la obra nueva, o su terminación, será necesario que la incorporación de documentos complementarios se sujete a las siguientes reglas:

1.- En las escrituras de declaración de obra nueva habrá de testimoniarse literalmente la licencia concedida.

(...)".

Y así podríamos seguir con muchas otras herramientas legales que no se aplican, se emplean mal o quedan pervertidas en su esencia, como los plazos obligatorios de edificación, las revisiones de plazos de los propios planeamientos, la creación de registros de solares, la posibilidad de expropiar bajo determinadas condiciones de incumplimiento de la función social de la propiedad, etc.

Es muy sencillo llenar los códigos de normas y más normas y cobrar protagonismo emborronando las páginas de los periódicos con declaraciones altisonantes cuando no se tiene la más mínima voluntad de hacer cambiar las cosas y cuando, para colmo, se desconoce completamente aquello de lo que se habla.

Reformas sin sustancia, ... otra vez

 En efecto, el quid de la cuestión va por este lado y no por el del discurso oficial y, además, ¿por qué se porfía en reformas parciales sin calado cuando el problema es otro y muy simple? Es palmario que seguir considerando los principios que sustentaron la Ley del Suelo de 1956 como una esquema válido constituye un suicidio. Aquella Ley se pensó, y muy atinadamente, como el modo de transformar y urbanizar un país fundamentalmente agrario, como la vía de financiación de una Administración débil y empobrecida y como mecanismo de reconstrucción de los destrozos causados por la Guerra Civil. Nada de aquello sirve ya cincuenta años después.