Galladas
A ver, caballero, no necesita usted ya impresionar a la dama puesto que se encuentra en el bote. Por favor, deje de hacer el ridículo .
Falta de formación
La candidata Clinton ha despertado reacciones histéricas sin ton ni son.
Se le nota que carece de mimbres de tintinóloga, Obama simplemente, al estilo Hernández y Fernández, iba disfrazado de keniata.
Mis rutas por el olvido VI
Buena síntesis
"No me toques, que me ensucias ", empleó como argumento ese hombre y las fauces, que no boca, del político ni perdieron por una sola décima de segundo su habitual mueca sonriente.
Puede que el ciudadano pecase de algo grosero y sin embargo no puedo por menos que concluir sobre su buena carga de razón. Parece normal que una persona de bien, medianamente decente, retire por instinto la mano al político que se la tiende: por insincera, por ser mero gesto entrenado y hueco, por la inevitable carga de mugre que siempre tienen esas diestras.
Elecciones
Es desconsolador ser consciente de que de ganar el candidato acabaría por añorar los desmanes del presidente derrotado.
Y que de salir victorioso de nuevo el actual presidente terminaría por desear que hubiese perdido.
Y también que, en todo caso, quien llegue hará bueno al precedente por malo que fuera éste.
Signos
Sin perjuicio de que también cuente mi natural tendencia al pesimismo, ¿saben cuál es uno de los datos que me permiten aventurar una próxima y nada pasajera crisis económica mundial? Fijense por un momento en cómo desde hace algunas semanas proliferan los robos de objetos de arte, y no de minucias precisamente sino de obras de primera línea.
Reflexionen acerca de ello.
A cada cual lo suyo
Habría que tener un conocimiento detallado de los hechos para concluir si las hipótesis que se han manejado en este asunto tienen o no fundamento.
Ahora bien, la sentencia ha concluido que el colegio fue negligente, al estar el niño fallecido en su casa durante el horario escolar. Punto.
Sin embargo no puedo sino preguntarme si los ahora atribulados padres ejercieron alguna vez esa potestad de corregir "razonable y moderadamente a los hijos" que estipula el muy sabio en esas lides Código Civil.
A la gresca
Así que el Sr. Ministro de Justicia considera que no se le hacía tal al atribuirle una vivienda como la que disfrutaba. Por cierto, gratis. ... Pobrecito. Seguro que ahora trabajará con ahinco durante la campaña para no perder la expectativa de repetir cartera u obtener otra, con tanto apego como le tiene al pisito.
Y la Sra. ex-Ministra de Vivienda, uno no sabe si dando ejemplo o no dándolo, en plan "okupa" a la vista de que dejó hecho unos zorros el lugar. O tal vez el Sr. Bermejo tenga el paladar muy exquisito y delicado, que nunca se sabe.
Defender
Un paso adelante
Sensacionalismo
Malditos tiempos éstos, en los que ya la gente ni siquiera asume irse de este mundo con un poco de discreción.
Con chulería torera
'Sé algo más que Pizarro de gestionar crisis económicas'
Se lo pone a huevo al aludido, no tiene más que contestarle que juega con ventaja: quien ha ayudado a crear el monstruo sabe un poco mejor acerca de cómo actúa.
Sua culpa
"Los promotores reconocen que se ha construido el doble de las viviendas necesarias", dicen ahora.
Eso ya lo sabía cualquiera con dos dedos de frente.
Ahora toca preguntarse, y con no poca inquietud, ¿a costa de qué?
Y también toca planteárselo: ¿qué no exigirán a partir de ahora con su habitual práctica en el ejercicio de la rapiña?
No seas como él. Pero, por favor, como el otro tampoco
Aunque uno intente aislarse del chorreo continuo de sandeces relacionadas con la campaña electoral a veces es inevitable dar de bruces con ello.
Bien es cierto que el anuncio del PSOE, visto aisladamente, como pieza humorística, no deja de tener su gracia. Por cierto, qué gran papel hubiera hecho el simpar Mariano Ozores como aguafiestas.
Sin embargo la denuncia sobre el cenizo ajeno es muy arriesgada, sobre todo porque encuentra réplica fácil y rápida. y vaya uno a saber si video-contraataque el PP en cuatro días, cuando se entra al fondo del asunto. Si Rajoy es, que puede que lo sea, el eterno pesimista podemos encontrar en Zapatero la inconsciencia y la irresponsabilidad travestidas de optimismo sin decoro alguno.
El Sr. Presidente juega a aprendiz de Leibniz, pues como no vive aún en el mejor de los mundos posibles hace lo posible por lograr construirlo, y todo según el dictado de sus prejuicios, traumas, caprichos y complejos.
Rajoy es tal vez el eterno pregonero del "ya lo decía yo", pero Rodríguez no se queda corto en la orilla puesta como legítimo heredero de aquel despreocupado que sin duda ha habido en todo lugar y tiempo, el mismo que diría a un Noé afanado en la construcción de su arca: "si van a ser cuatro gotas".
Ahora tocan las lecturas
Y no de las jurídicas precisamente.
Cierto es que mi primer deber será hacerla de ese tipo y cuanto menos echar un vistazo a la famosa sentencia del Constitucional.
Sin embargo nada de triunfos para nadie, salvo para la demagogia programática tan al uso. Dudo mucho que con la ley y su refrendo en lectura jurisprudencial haya nadie con dos dedos de frente que considere un avance la imposición de estas cuotas.
Y ello en especial por una razón: el criterio para marcarlas es la mera división de la sociedad en dos partes aproximadamente equivalentes en lo numérico, pero no se cuenta con el factor de la representatividad en la militancia partidaria, no superior al 35% para las mujeres en el mejor de los casos. Si se imponen cuotas más o menos paritarias se pueden llegar a absurdos como hombres exigiendo integrar en igualdad las listas de un hipotético partido lésbico radical, mujeres deseando ser mitad en las candidaturas a la federación de boxeo,...
Por otro lado no seré yo quien rompa una lanza a favor de los poíticos, dando el beneficio de la duda a que haya sido alguna vez la capacidad el criterio a tener en cuenta para formar parte de una lista, pero de ahí a ver multiplicadas por dos las posibilidades de entrar en ella por el mero hecho de ser mujer media un mundo.
En la línea de salida
¿Así que todos estos caraduras ya han comenzado su carrera hacia la Moncloa?
Pues nada, el mismo caso que a los charlatanes de feria.
Que se le atraganten
Veinte mil euros de indemnización pide el andoba por los daños causados en su Audi A8 al atropellar a un muchacho, al que mató, y por el tiempo en que se vio privado de su joya.
A lo mejor jurídicamente tiene razón y derecho para reclamarlos. Es posible que acaben por dárselos, cualquiera sabe. También en muy posible que, a la vista del percal, cuando arrolló a la víctima lo primero que comprobara fuese si había arañazos en la pintura.
De todos modos puede que resultase de justicia abonarle cada uno de los veinte mil euros en monedas de a céntimo y obligarle a que se las coma, una a una. "No tengo por qué renunciar a ellos", dice el reclamante; no lo dudo, caballero, pero existen virtudes como el decoro que se van perdiendo y usted es clara muestra de ello, sobre todo porque reconoce no necesitar ese dinero siquiera.
Nueva muestra de radicalismo por mi parte, lo admito, pero si a lo largo de esta vida he forjado un cierto desprecio por la gente adinerada, o al menos por cierto género de tal fauna, se debe a su indecente falta de recato y su mezquindad en cuanto vislumbran el brillo del metal u oyen crujir el papel de los billetes.
A lo mejor le envío un frasco de sal de frutas pero cordialmente le deseo una molesta indigestión y que le acompañe un fiel insomnio durante cierta temporada, si bien dudo que a la gente de su laya estos asuntos le hagan mella en el sueño.
Cada cual tiene un proyecto
De dignificar la política habla en su blog este caballero, tan ¿idealista?¿ingenuo?¿caradura?¿engañabobos?¿ignorante?¿bienintencionado?¿parte interesada?...
Por mi parte, y ya sé que con ello soy un extremista peligroso, la única sugerencia que se me ocurre, a la vista del espectáculo diario proporcionado por esta gente, es recurrir a procedimientos expeditivos, o sea, a expedir literalmente a los políticos a un lugar adecuado a sus actos, intenciones y capacidades.
¿Elecciones?... ¡¿Generales?!
Andan satisfechos en Cuba (algunos, imagino).
Califican las elecciones de éxito . Hombre, cómo no, esto es como ganar un partido por incomparecencia del rival: uno apenas tiene más que bajarse del autobús y se lleva los puntos. Y encima con un comité de competición que no se dedica a averiguar si sacaste del suyo al equipo contrario a punta de pistola y lo dejaste atado a un árbol.
Y lo mejor de todo es que a estas elecciones las llaman "generales". Parece que en ciertos lugares hay facilidad para la confusión entre lo general y lo particular. ¿Cómo era aquello que decían "Les Luthiers"? Algo así como "El candidato Ortega es un amigo y un defensor. Incansable amigo de lo ajeno, insobornable defensor de lo propio".